

El motor de imanes permanentes a prueba de explosiones combina seguridad intrínseca, eficiencia energética, regulación precisa de la velocidad y alta fiabilidad; está especialmente diseñado para entornos potencialmente inflamables y explosivos, como las minas de carbón y las industrias petroquímicas, reduciendo de manera significativa el consumo de energía, los paros no planificados y los costos operativos.